Mar adentro

Agua adentro de tus labios de agua, del mar de tu sexo.

Mar adentro de tus cabellos enredados en mis dedos, justo un segundo antes de iniciar el viaje que quiero para ellos, hacia los cabos de tu pecho.

Agua adentro de tus ojos de agua, del mar de tu sonrisa.

Mar adentro de tus muslos de arena mojada, para dejar la marca de mi mano, o para hacer castillos donde hacerte princesa, por el simple placer de rescatarte sin tener que necesitar dragones.

Agua adentro de tus brazos de ola, del mar de tus miradas.

Mar adentro de mi sexo entre tus piernas, de tus temblores de deseo, del cierre de tus ojos porque ya me ves dentro y la luz que se pierda, que alli, donde estamos, no hace sombras.

Agua adentro de tus pezones de agua, del mar de tu boca.

Mar adentro de todos los segundos que puedas desearme, de todos los relojes que podamos tirar a la basura, de todas las calles que no tengan esquinas donde esperarnos, de todas las aceras que no podamos cruzar para encontrarnos.

Agua adentro, Mar adentro. Te quiero dentro.

Categorías:Cine en Sala 66, Por aquí dentro, Viento en las velasEtiquetas: , , ,

16 Comments

  1. Me ha sorprendido la imagen de un parto en la consola del vídeo en paro ilustrando el poema: Agua adentro, Mar adentro. Te quiero dentro.
    Al ver el vídeo, he visto que el contexto nada tiene que ver con una pulsión surrealista, que me evoca una secuencia de una película que no recuerdo el título.

    Me gusta

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