Y Dios tuvo su infierno para llegar al cielo

En un principio, cuando se planteó la realización de “Con faldas y a lo loco” (Billy Wilder, 1959), parecía una buena idea. Uno de los mejores directores de Hollywood, del que se decia que tenía cuchillas de afeitar en lugar de ideas dentro de la cabeza, y la mayor estrella femenina de la época, un sueño rubio llamado Marilyn Monroe. Además, ya habian trabajado juntos en “La tentación vive arriba”, y la cosa no había funcionado nada mal. El hecho de contar con Tony Curtis y Jack Lemmon en la película, no hacia sino añadir más calidad e interés al proyecto.

Pero pronto todos cayeron en la cuenta de que la filmación iba a ser todo menos placentera. Marilyn hizo de la experiencia todo un ejercicio de paciencia para todo el equipo. Empezando por el más bajo de los ayudantes hata el mismo Billy Wilder, pasando por sus compañeros Curtis y Lemmon. Comenzó quejándose de la importancia de su papel, tras el visionado de las primeras pruebas:

Cuando yo entro en una habitación, nadie va a fijarse en Tony Curtis interpretando a Joan Crawford. Todos van a mirar a Marilyn Monroe

Y a partir de ahi, todo fue en la misma dirección. Llegó tarde el primer día de rodaje, como avisando de lo que iba a ocurrir en los meses siguientes: “Antes la llamabas a la 9, y aparecía a mediodía. Ahora la llamas en Mayo y se presenta en Octubre”, dijo Wilder. Su excusa: “Me he perdido de camino al estudio”. Y quizás era esa palabra, perdida, la que mejor definia a Marilyn. Una persona perdida entre lo que los demás veian, lo que los demás querian ver, y lo que ella pretendía ser.

Era tan infeliz que podias sentirlo. Su infelicidad era tan tangible que resultaba contagiosa… Esperarla en el Set me ponia furioso a veces, pero nunca lo mostré. Estaba en su camerino y no aparecía hasta  que se sentía preparada. Simplemente no podía salir de su camerino, completamente vestida y maquillada, hasta que no estaba lista psicológicamente para afrontar las cámaras. Hasta entonces podías llamar a su puerta y ella decía : “Qué os jodan”. No podía ni quería salir. Pienso que mientras estaba allí se metía un poco de vino y de cosas y eso no ayudaba, pero estoy seguro de que no afectaba su forma de actuar, porque era maravillosa. Yo me decía a mi mismo que ella tenía peores problemas que los míos

La escena que resume de manera perfecta el ambiente en el rodaje es descrita en el video, narrada por el propio Wilder y Jack Lemmon.

Pero nadie era como Marilyn. Puede que Billy Wilder fuera Dios, sobre todo al conseguir una película perfecta, milimetrada, una Obra Maestra de la Comedia que no deja traslucir la tensión del rodaje. Una película que nunca cansa, sea cual sea el número de las veces que la veas. Unas interpretaciones geniales, llena de dobles sentidos colocados en la trama de manera tan sutil como divertida. Genial Lemmon, genial Curtis. Pero sobre todo, y por encima de ellos, genial la actuación y la presencia de la Monroe. Cierto es que Billy Wilder acabo el rodaje harto de los retrasos y las incoherencias de la actriz, pero no menos cierto fue que, como conocedor incomparable de la magia del cine, sabia lo que la valia en pantalla Marilyn Monroe:

Cualquiera puede recordar un diálogo. ¡Pero es necesario ser un verdadero artista para salir al plató sin saberlo y, sin embargo, hacer la interpretación que ella hizo! Incluso pensaba en repetir. Si quisiera a alguien que llegase a su hora y se supiese sus frases perfectamente, tengo una vieja tía en Viena, también actriz, que estará ahí a las cinco de la mañana y nunca se equivocará en una sola palabra. Pero, ¿quién quiere verle a ella?

Asi que Dios, una vez más, consiguó el cielo de la perfección, aunque tuviera que pasar por el infierno y un demonio atormentado de pelo rubio y frágil personalidad. Ya se sabe: nadie es perfecto.

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15 Comments

  1. Muy bueno. Creo que todos los directores que compartieron trabajo con Marilyn sufrieron los suyo, con ese alma atormentada bajo esa espectacular fachada.
    Que bueno el vídeo comentando la escena jaja, “¿Preocuparme? ¿Por qué?” que diva.
    Veamos esa cinta que se prepara sobre la vida de Monroe, no sé si Naomi-Watts podrá con el papel o se verá superada por la omnipresente Marilyn, y si Andrew Dominic atinará bien.
    Lo que me hubiera gustado es un biopic más de Norma Jean Mortenson y menos de su alter ego, pero en fin. Veamos lo que pasa.
    Un gran texto Cosechadel66 siempre es agradable pasar por aquí.

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  2. Hoy ya no puedo pero mañana necesito ver esas fotos y escuchar ese texto de wilder y lemmon…

    lo que sé sobre el tema (tirando a nada) .. el matrimonio con Arthur Miller hacía aguas…sobre todo porque durante este rodaje ella sufrió un aborto… lo estaba pasando mal, aunque creo que lo llevaba pasando mal mucho tiempo.. el alcoholismo, los caprichos, la inestabilidad y la inseguridad la estaban matando…

    eso sí, wilder le hace unos planos impresionantes… durante el trayecto en tren, casi la presentación de personaje un PP de ella en la litera.. es pura luz.. tiene luz propia (además de la iluminación)…

    Marilyn, a pesar de todo lo que estuviera pasando pro detrás de cámara…era Marilyn…

    y la peli, los guiones…todo, todo… es maravilloso…

    besos

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  3. Es lo que tienen las divas… pero si las sabes llevar o te armas de paciencia, el resultado es una obra maestra.
    Siempre que veo a Jack Lemmon me viene a la cabeza “Primera Plana” (junto a Walter Mathau), una de las mejores películas que he visto.

    Un saludo

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  4. Obra Maestra Absoluta, se puede ver 100 veces y sigue sorprendiendo y divirtiendo como la primera. Trabajar con Marilyn tuvo que ser siempre un infierno, y no creo que fuera justificable su falta de profesionalidad por todos los problemas que tenía. Pero la muy puñetera luego siempre estaba reluciente, eso es lo malo, que siempre acababan perdonandole todo, jaja. También, claro está, es que que cayó en manos de los mejores. Hasta el peor actor da la talla cuando está en buenas manos. Y si encima tiene el magnetismo de la Monroe, ya es la bomba.

    Un abrazo.

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  5. En más de una ocasión ha sucedido así, los rodajes más tormentosos han creado las películas más geniales.

    Desde el punto de vista cinematográfico del trío me quedo con Jack Lemmon, aún recuerdo un ciclo que echaron suyo en la 2 hace muuuuchos años. Todas sus películas eran una verdadera delicia.

    Saludos

    Nos vemos por Madrid

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  6. Com siempre, un gran artículo. NO creo que fuera una diva. Desconocía el primer comentario. Era una persona de una extrema fragilidad e inseguridad. ¿Pero no es éste el mal de muchos actores y actrices? Creo que fue una gran actriz y creo que fue una gran víctima no tan sólo de los estudios sino del entorno intelectual al que quiso refugiarse. Me parece que fue víctima de tortura psicològica por parte de su marido, Arthur Miller.

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  7. Theodore ha recomendado tu blog y como siempre le hago caso aquí estoy… Aún tengo pendiente por leer “Una memoria de cojones” y ” paseo”. Silver´smoon también me ha dicho que merecen mucho la pena.

    Un abrazo

    UT

    P.d: … je,je…Marilyn todo un mito, sí señor!!!!

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