Desayuno con diamantes para la eternidad

breakfast_at_tiffanys.jpg

Hubo una época, que comenzó digamos hace media decena de décadas, en las cuales el Photoshop o la fotografía digital no existían. No había ordenadores personales ni ratones o tabletas de dibujo. Tan sólo importaban la destreza de las manos y la especial conexión de las neuronas que hacia que las imágenes brotaran. Era la Edad de Oro de la Ilustración. Y Estados Unidos era el paraíso. Las grandes agencias de Madison Avenue pugnaban por tener a los mejores y las revistas de mayor tirada encargaban a cientos trabajos para sus páginas. La producción editorial no paraba de subir, y con ella la necesidad de portadistas e ilustradores. El “American Way of Life” fue en su mayoría un retrato hecho por dibujantes a cuya cabeza estaba Norman Rockwell, con trazos firmes y una calidad excepcional, con rostro de ama de casa sonriente, golfillos en el río, coches familiares que aquí hubieran servido de autobuses y sabor a Coca Cola.

Sin embargo, en el resto del mundo. toda aquella explosión de creatividad hubiera pasado desapercibida de no ser por la magia del cine. Y en este caso, la magia no estaba en la sala a oscuras, sino en los vestíbulos. Los carteles de las películas americanas venían firmados, aunque nosotros no lo supiéramos, por los mismos grandes artistas que inundaban las paginas de revistas y las portadas de los libros al otro lado del charco. En ese sentido, uno de los grandes fue Robert Mc Ginnis. Sus ilustraciones fueron portada de más de 1200 libros, y dieron vida, en forma de trailers estáticos, a más de 50 películas, en su mayoría de la United Artist. Si todos nos acordamos de Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes, el amigo Robert puede que tenga parte de culpa, pues ese fue su primer trabajo para el cine. Más tarde, fue el encargado de poner en papel las glamourosas aventuras de un agente británico llamado Bond. Y con los años, gracias a esos dos trabajos, de inspirar el título para un post de un blog de un tipo español un viernes de agosto del año 2010. Gracias, Robert, #joderquebuenoeres.

Categorías:Cine en Sala 66, JoderquebuenoesEtiquetas: , ,

6 Comments

  1. Pues te digo lo de siempre.
    Y mira que me fastidia ser repetitiva en mis comentarios. Pero jomío, si no existieras habría que inventarte.

    Ya sabes que yo interneteo poco y siempre me enseñas la otra cara de las cosas.
    Al Robert éste lo debías conocer tú y su familia.
    🙂

    Me gusta

  2. Excelentes ilustraciones, realmente. El póster de ‘Desayuno en Tiffany’s’ lo tengo muy presente, esa película es una de mis favoritas y Audrey Hepburn -con sus líneas tan firmes y estilizadas- es una mujer hermosa que el artista supo retratar maravillosamente.

    Qué gracioso, una de las últimas ilustraciones, la del libro ‘The girl who cried wolf’, me recordó que hace un par de días escribí una entrada basada en ese cuento, bueno, el original: ‘Pedro y el lobo’. Coincidencias.

    Muchas gracias por hacerme conocer este artista, realmente vale la pena.

    Te conocí a través de Paperblog, me quedo un rato a visitar tu blog con más detalle y te felicito por lo que ya vi. Un saludo grande!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s