De eso

De eso que una mañana de domingo te encuentras un botón en un bolsillo. Un botón viejo y cansado, de bordes gastados. Un botón sin prenda, porque la perdiste. De eso que el domingo parece un poco lunes, y todo está un poco más lejos y más gris.

De eso que prefieres no mirar al espejo y si a una vieja película de Bogart. De eso que te sientes más cansado, más triste, más lejano. De eso que te gustaría sacar las chapas, el lego, el scalextric, y sentarte en el suelo, y olvidarte. De eso que te das cuenta que tienes la edad de esas revistas que guardas sin mirar, y que ese de las fotos del album verde y azul eras tú.

De eso que te encuentras con noticias y sientes, y recuerdas. De esas noticias que son la mejor y la peor máquina del tiempo. Que bien funciona, pero que lejos te lleva. De eso que se muere Miliki, y de nuevo tienes rodillas sucias y sonrisas limpias. De eso que te gustaría decirle adiós callado, y que nunca se pierda al menos ese botón que has encontrado.

Adios, Don Emilio.

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