Si no puedes ser Paul Newman, adereza las ensaladas como él

Hay gente normal, gente poco normal, y gente extraordinaria. A este último grupo pertenecía, sin lugar a dudas, Paul Newman. Era guapo, parecía simpático, perteneció durante décadas al muy elitista y reducido grupo de estrellas de Hollywood sin por ello perder de vista valores que parecen incompatibles con esa pertenencia, como la conciencia social, y además, era buen cocinero y mejor piloto de carreras, o viceversa. Dicho de otro modo, era el yerno perfecto, la pareja perfecta, el cuñado que todos hubiéramos querido, que ya es decir de un cuñado.

1958 hogar joanne woodward

Con lo que nos vamos a quedar ahora es con su faceta gastronómica. A ver, que tampoco es que fuera Adriá. Al chaval le gustaba trastear para los amigos en plan aliños y cosas así. Por lo que parece, manejaba una receta para aderezar ensaladas que era para chuparse los dedos. Tanto, que comenzó a ofrecerlo como regalo a los amigos. Uno de ellos, el escritor A.E. Hotchner, le vió salida comercial a la cosa y le propuso a Pablo fundar una empresa para comercializar el invento. Al principio, Newman se opuso, y sólo cedió cuando decidieron que todos los beneficios de la aventura se dedicarían a obras de caridad. Así nació, en 1982, Newman’s Own.

Pronto, al aliño para ensaladas se le unieron salsa para pastas, pizzas congeladas, aceites e incluso vinos, siempre con la imagen de Newman en las etiquetas caracterizado más o menos cercano a la identificación del producto, y siempre con éxito, hasta la actualidad, como se puede comprobar visitando la web de la compañía, que sigue manteniendo su compromiso en relación a sus beneficios, con 500 millones de dólares destinados a la ayuda a los más desfavorecidos desde aquellos primeros pasos, y con una fundación, la Newman’s Own Foundation, dedicada a poner en valor lo prometido por el actor. Lo dicho, gente extraordinaria, este Newman.

Visto dónde ha dejado el listón, a nosotros sólo nos queda poder hacer el intento de emularle desde el gusto, y ya que aún no se comercializan en nuestro país los productos de Newman’s Own (aunque ya puedes imaginar que no es complicado -pero sí caro- conseguirlos a través de Amazon), lo suyo será replicar el aliño de ensaladas con el que comenzó todo, y que han publicado en esta web.

  • Paul Newman’s Own Salad Dressing:
    Makes a bit more than a bottle of Newman’s Own.
  • 2 c.red wine vinegar
    1 c.extra virgin olive oil
    1/4 c.warm water
    1 1/2 tsp.Dijon mustard
    1 1/2 tsp.sugar
    1 1/2 tsp.minced garlic
    1 T.honey
    1 T.fresh parsley,finely chopped
    1 T.green onion,minced
    1 tsp.dried basil
    1 tsp.salt
    1 tsp.black pepper(Seems like a lot,but this is what is indicated)
  • Put all ingredients into a blender or food processor & blend altogether.Adorn your favorite salad & enjoy!

Ahora, expliquemos un poco el tema…

  • La abreviatura “c” imagino que se refiere a “cup”, o sea, 1 taza, lo que viene a ser, según he investigado, unos 250 ml. Vamos, que sale aliño de ensalada como para todo el reparto de La gata sobre el tejado de zinc. Habrá que asegurarse de que está bueno y de que se conserva bien. Estáis avisados.
  • “tsp” es la abreviatura de “teaspoon”, o dicho de otra manera, nuestra cucharadita de toda la vida, y “t”, “tablespoon”, la cucharada de sopa de esa misma vida. Para los más científicos unos 5 y 15 ml respectivamente.
  • Parece ser, por lo que dicen en los comentarios del foro donde han colgado la receta, que la proporción entre aceite y vinagre es errónea. La verdad, a mi también me lo parece, así que en mi “traducción”, voy a invertirla.
  • Dicho todo esto, la cosa queda como sigue en la lengua de Cervantes…
  • 500 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra
    250 ml de vinagre de vino tinto
    65 ml de agua caliente
    1 cucharadita y media de mostaza de Dijon
    1 cucharadita y media de azúcar
    1 cucharadita y media de ajo molido
    1 cucharada de miel
    1 cucharada de perejil picado
    1 cucharada de cebolleta picada
    1 cucharadita de albahaca
    1 cucharadita de sal
    1 cucharadita de pimienta negra (que avisan que les parece mucho)
  • Mezclar todo en un “procesador de alimentos”…

…Y contarme qué ha pasado con el experimento en la próxima ensalada. Buen provecho.

 

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